Grandiosas recomendaciones del noble ángel Gabriel
Alabado sea Allah, Quien nos guió [agraciándonos con la fe] y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.
Sahl Ibn Sa‘d relató que el ángel Gabriel se presentó ante el Mensajero de Allah y le dijo: “¡Muhammad! Vive mientras tengas vida y no olvides que un día morirás, ama a quien quieras y ten presente que un día lo abandonarás y obra como te plazca y sabe que un día serás juzgado.” Y luego agregó: “¡Muhammad! Levantarse a orar por las noches conforma la grandeza del musulmán y prescindir de pedir a la gente enaltece su dignidad.”
Este grandioso Hadiz reúne valiosas recomendaciones hechas por el noble ángel Gabriel; por lo que es importante detenernos a reflexionar en sus palabras.
Dijo: “Vive mientras tengas vida y no olvides que un día morirás…”
Es decir: No te olvides que por más que vivas muchos años algún día la muerte te llegará. Allah dice en el Sagrado Corán: {Toda alma probará la muerte, y recibiréis vuestra completa recompensa el Día de la Resurrección. Quien sea salvado del Fuego e ingresado al Paraíso habrá triunfado. La vida mundanal no es más que un placer ilusorio.} (3:185) Y dice también: {Por cierto que tú fallecerás [¡Oh, Muhammad!] y ellos también fallecerán [pues nadie es inmortal]. Y el Día de la Resurrección [¡Oh, hombres!] discutiréis [y pretenderéis excusaros] frente a vuestro Señor.} (39:30-31)
Abu Hurairah dijo: “El ángel de la muerte fue enviado a Moisés, pero cuando se presentó ante él, éste lo golpeó y le dañó un ojo. Entonces el ángel volvió a su Señor y le dijo: Me enviaste a un siervo que no quiere morir. Luego Allah le restauró su ojo y le dijo: Ve y dile que ponga sus manos sobre un toro y que vivirá el número de años igual al número de pelos que queden debajo de su mano. El ángel así lo hizo y Moisés dijo: ¡Señor! ¿Después qué? Le dijo: La muerte. Dijo: Que sea ahora. Y pidió a Allah que lo acerque a la Tierra Santa la distancia de una pedrada. El Mensajero de Allah dijo: “Si estuviese allí os mostraría la tumba de Moisés junto al camino, cerca de la duna roja”.
El creyente siempre debe tener presente que la muerte tarde o temprano lo sorprenderá. Allah dice en el Sagrado Corán: {Y dad en caridad parte de lo que os hemos proveído antes de que la muerte sobrevenga a alguno de vosotros, y entonces diga: ¡Oh, Señor mío! Concédeme un poco más de tiempo para poder hacer caridades y así contarme entre los justos. Pero Allah no concederá otro plazo a ningún alma cuando le llegue su término prefijado, y Allah está bien informado de cuánto hacéis.} (63:10-11)
Es por ello que no debe dejarse seducir por los encantos de la vida mundanal y estar preparado para encontrarse con su Señor. Allah dice: {Quien anhele el encuentro con Allah sepa que el día que Allah fijó [para Su encuentro] llegará, y que Él es Omnioyente, Omnisciente.} (29:5) Y dice también: {¡Oh, hombres! Por cierto que la promesa de Allah es verdadera [seréis resucitados y juzgados]. Que no os alucine la vida mundanal [y sus placeres], y que el Seductor no os engañe respecto a Allah [haciéndoos cometer pecados].} (35:5)
“ama a quien quieras y ten presente que un día lo abandonarás…”
Es decir: Ama lo que quieras y a quien tú quieras; ama tus hijos, tu esposa, el dinero, el poder, la autoridad y cualquier otra cosa que desees de entre los encantos de la vida mundanal pues pronto te despedirás de ello para siempre.
Anas Ibn Mâlik relató que el Mensajero de Allah dijo: “Cuando un hombre muere su familia, sus bienes y sus obras lo acompañan en su funeral, pero tanto su familia como sus bienes regresan y sólo sus obras permanecen con él hasta el Día del Juicio Final.”
El creyente siempre se prepara para despedirse de sus seres queridos, pues sabe que algún día indefectiblemente eso ocurrirá y esta preparación alivianará su pesar. Por otra parte, el musulmán sabe que debe preocuparse más por hacer buenas obras, pues son sus obras las únicas que no lo abandonará tras su muerte.
“y obra como te plazca y sabe que un día serás juzgado.”
Allah dice en el Sagrado Corán: {Quien haya realizado una obra de bien, por pequeña que fuere, verá su recompensa. Y quien haya realizado una mala obra, por pequeña que fuere, verá su castigo.} (99:7-8) Y dice también: {No será según lo anheléis, ni lo que anhele la Gente del Libro. Quien haya obrado mal será castigado por ello y no encontrará fuera de Allah ningún protector ni socorredor.} (4:123) Y dice: {Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederemos una vida buena y le multiplicaremos la recompensa de sus obras.} (16:97)
Allah advirtió fuertemente este hecho en la siguiente aleya: {Temed el día en que seréis retornados a Allah, y en que cada persona reciba lo que merezca sin ser oprimido.} (2:281)
“Levantarse a orar por las noches conforma la grandeza del musulmán…”
Ésta es una alusión al grado elevado de honor que alcanza el creyente que renuncia a los placeres de la vida para dedicarse a la adoración de Allah y así alcanzar Su complacencia. Allah dice en el Sagrado Corán: {Se levantan de sus lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo, y dan en caridad parte de lo que le hemos proveído. Nadie sabe la alegría que le espera [a los piadosos] como recompensa por lo que hicieron.} (32:16-17) Y dice también: {Dormían poco en las noches [y se dedicaban a adorar a Allah en ellas], y pedían perdón a Allah antes del alba.} (51:17-18)
Abu Umâmah relató que el Mensajero de Allah dijo: “Os recomiendo que os levantéis a rezar por las noches, pues ésta es la costumbre de los piadosos, es un medio para aproximarse al Creador, sirve para expiar las faltas y previene de los pecados”.
“y prescindir de pedir a la gente enaltece su dignidad.”
Preservar la dignidad es un deber de todo musulmán; y una forma de preservarla es apegarse con fe a Quien tiene el poder absoluto y prescindir de aquellos que no pueden beneficiarle ni perjudicarle en nada si Allah no lo ha decretado para él. Allah dice en el Sagrado Corán: {El verdadero poder pertenece a Allah, a Su Mensajero y a los creyentes, aunque los hipócritas no lo saben.} (63:8) Y dice también: {Quien deseare el poder, debe saber que el poder absoluto pertenece a Allah [y por ello debe obedecerle]; hacia Él ascienden las buenas palabras [y las glorificaciones], y Él exalta las obras piadosas. Pero quienes se confabulen [contra el Mensajero] tendrán un severo castigo, y sus planes se desbaratarán.} (35:10) Y dice: {Anuncia a los hipócritas que sufrirán un castigo doloroso. ¿Acaso toman a los incrédulos como aliados en vez de los creyentes, y buscan a través de ellos el poder? Sepan que el poder pertenece totalmente a Allah.} (4:138-139)
Abu Sa‘îd Al Judri narró que en una oportunidad un grupo de habitantes de Medina le pidieron al Mensajero de Allah y él les dio. En otra ocasión le pidieron nuevamente y él les dio, y tiempo después volvieron a pedirle y él les dio hasta que finalmente se quedó sin nada más para darles, y entonces les dijo: “Lo que yo tenga para dar no lo voy a atesorar, pero sabed que Allah provee a quien se abstiene de pedir a la gente, enriquece a quien se contenta con lo que tiene y agracia con la paciencia a quien persevera. Y recordad que no existe bendición mejor y más grande que la paciencia.”
Que Allah nos bendiga con el Grandioso Corán y nos guíe para que Le temamos como Se merece. Y pido a Allah que perdones nuestros pecados, pues Él es Absolvedor, Misericordioso.
Segunda Jutbah
Alabado sea Allah, Quien fortalece y eleva a los creyentes. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Allah, Único sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia y compañeros.
¡Siervos de Allah! Afirmaos en el Islam aferrándoos al asidero más firme y sabed que Allah está con la comunidad y quien se aparte de ella será castigado el Día del Juicio.
¡Allah! Te ruego indulgencia y bienestar en esta vida y en la otra. ¡Allah! Te ruego indulgencia y bienestar en mis asuntos religiosos y mundanales, mi familia y mis bienes. ¡Allah! Cubre mis debilidades y sosiega mis miedos. ¡Allah! Protégeme por delante, por detrás, por mi derecha, por mi izquierda y por encima de mí. Me refugio en Tu grandeza de ser engullido por la tierra.
Allah dice en el Sagrado Corán: {Allah ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos. Y prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión. Así os exhorta para que reflexionéis.} (16:90)
Invocad a Allah el Grandioso que Él os recordará siempre y agradecedle por Sus gracias que os las incrementará.
Sabed que Él está bien informado de lo que hacéis, temedle pues, y pedid bendiciones por el Profeta Muhammad, y repetid:
Allahumma salli ‘ala Muhammadin
Ruegos y Súplicas a Allah