
“¿CÓMO ERA EL TRATO DEL PROFETA ﷺ CON QUIENES SE ENEMISTABAN CON ÉL? “
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Hermanos y siervos de Al-láh:
En sermones anteriores hemos hablado acerca de la guía y el comportamiento del Profeta صلى الله عليه وسل , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, con sus seres queridos: como padre de sus hijos, como esposo de sus esposas, como hermano de sus hermanos y como amigo de sus compañeros.
Hoy nos detenemos en un aspecto grandioso de su vida: ¿cómo trataba el Profeta صلى الله عليه وسلم, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, a quienes se enemistaban con él, lo perjudicaban y se interponían en el camino de su prédica?
Esto no significa que el Mensajero de Al-láh , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, tuviera enemistades personales con alguien —¡Al-láh no lo permita!—, pues Al-láh lo envió como una misericordia para todos los mundos.
Al-láh, exaltado sea, dice:
﴾No te he enviado [¡Oh, Muhámmad!] sino como misericordia para todos los mundos. ﴿
(Corán, 21:107)
La regla fundamental en este asunto es la que narró la Madre de los Creyentes, Aisha, que Al-láh esté complacido con ella, quien dijo:
“El Mensajero de Al-láh , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, nunca se vengó por una ofensa personal que hubiera recibido…”
(Transmitido por Al-Bujari).
Este hadiz nos muestra la medida profética en este asunto: no había venganza por motivos personales ni injusticia cuando se enojaba.
Por eso, su juicio , صلى الله عليه وسلم ,que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, sobre quienes se enemistaban con él estaba basado en la legislación divina y en la justicia, y no en el enojo ni en las emociones personales.
Al-láh, exaltado sea, dice:
﴾¡Oh, creyentes! Sean responsables con [los preceptos de] Al-láh. Sean justos cuando de testimonio. Que el rencor que sienten por un pueblo no les conduzca a obrar injustamente. Sean justos y equitativos, porque eso es lo más cercano a la piedad. ﴿(Corán, 5:8)
Uno de los ejemplos más claros de esto ocurrió cuando el Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, salió hacia Ta’if para invitarlos a Al-láh. Ellos rechazaron su invitación e incitaron a algunos de sus necios quienes comenzaron a arrojarle piedras hasta hacer sangrar sus nobles pies.
Entonces Al-láh le envió el Ángel de las Montañas y le ofreció hacer caer sobre ellos las dos montañas que los rodeaban por lo que habían hecho.
Pero en ese momento, la misericordia profética se adelantó al dolor de sus heridas.
El Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“No. Más bien, espero que Al-láh haga surgir de sus descendientes a quienes adoren únicamente a Al-láh y no Le asocien nada.”
(Transmitido por Al-Bujari y Muslim, de Aisha, que Al-láh esté complacido con ella).
El Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, no solo vio únicamente el daño de aquel momento, sino que contempló también la puerta de la guía que permanecía abierta.
Eligió la súplica en lugar de la venganza, a pesar de que tenía ante sí la posibilidad de castigarlos.
En otra ocasión, los musulmanes capturaron a un hombre de Banu Hanifa llamado Thumamah ibn Uthal, y lo ataron a una de las columnas de la mezquita.
El Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, pasaba junto a él, le hablaba y le hacía preguntas, y luego lo dejaba allí, para que pudiera observar como era la conducta de los musulmanes poniendo verdaderamente en practica lo que dicta el Islam.
Cuando llegó el tercer día, el Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Liberen a Thumamah.”
(Transmitido por Al-Bujari, de Abu Huraira, que Al-láh esté complacido con él).
Thumamah se marchó, se bañó y luego regresó a la mezquita y dijo:
“Doy testimonio de que no hay divinidad excepto Al-láh y doy testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Al-láh.”
Así, la bondad venció a la dureza, y aquel hombre entró al Islam luego de pronunciar este testimonio de fe; por convicción y no por coacción.
Entre las muestras de justicia del Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, estaba que no permitía que un solo error borrara toda una trayectoria de buenas acciones.
Hátib ibn Abi Balta’ah, que Al-láh esté complacido con él, escribió a los habitantes de La Meca informándoles de algunos asuntos relacionados con el Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, poco antes de la conquista de La Meca.
Cuando fue interrogado acerca de aquello, explicó que no lo había hecho por haber abandonado su religión, sino que simplemente pretendía proteger a su familia y sus bienes.
Entonces el Mensajero de Al-láh , صلى الله عليه وسلم ,que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: “En verdad, os ha dicho la verdad.”
(Transmitido por Al-Bujari, de Ali ibn Abi Talib, que Al-láh esté complacido con él).
Cuando Umar ibn al-Jattab, que Al-láh esté complacido con él, quiso castigarlo, el Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, se lo impidió y recordó su participación en la batalla de Badr.
Aquí encontramos una gran lección:
La justicia evalúa cada acto de acuerdo con su verdadera dimensión, tiene en cuenta la intención y considera los antecedentes de la persona.
No juzga a las personas basándose en la emoción de un solo momento.
Uno de los ejemplos más profundos que educan los corazones en el perdón fue lo sucedido entre Abu Bakr As-Siddiq, que Al-láh esté complacido con él, y Mistah ibn Uthathah.
Mistah era un pariente cercano y pobre, y Abu Bakr solía mantenerlo económicamente.
Cuando Mistah participó en la difusión del rumor relacionado con la calumnia contra Aisha, que Al-láh esté complacido con ella, Abu Bakr juró que ya no volvería a ayudarlo económicamente.
Entonces Al-láh, exaltado sea, reveló:
﴾Que los que hacen obras de bien y los que tienen riqueza no juren dejar de ayudar [a los pobres debido a su participación en la calumnia a Aishah] a sus parientes, a los pobres y a quienes dejaron sus hogares por la causa de Al-láh, y [es mejor] que los perdonen y los disculpen. ¿Acaso no aman ser perdonados por Al-láh? Al-láh es Indulgente, Misericordioso. ﴿
(Corán, 24:22)
Abu Bakr, que Al-láh esté complacido con él, dijo:
“Sí, por Al-láh. Me encanta que Al-láh me perdone.”
(Del largo relato de la calumnia, transmitido por Al-Bujari de Aisha, que Al-láh esté complacido con ella, y cuyo origen también aparece en Muslim).
Entonces volvió a proporcionar a Mistah la ayuda económica que acostumbraba darle. Así, el criterio del perdón no fue simplemente: “¿Qué me hizo esta persona?”, sino: “¿Qué espero yo de Al-láh?”
Quien desea que Al-láh lo perdone debe aprender a perdonar a quien le ha hecho daño, cuando el perdón sea apropiado y ontribuya a la reconciliación y a la rectificación.
También encontramos una muestra del enorme corazón del Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, en lo sucedido con Abdullah ibn Ubayy ibn Salul, quien era el líder de los hipócritas de Medina y había causado un gran daño al Profeta , صلى الله عليه وسلم, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.
Cuando murió, su hijo, que era un hombre musulmán virtuoso, acudió al Profeta صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y le pidió que realizara la oración fúnebre por su padre.
El Profeta , صلى الله عليه وسلم ,que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, se levantó para hacerlo.
Entonces Umar ibn al-Jattab, que Al-láh esté complacido con él, tomó al Profeta صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, por su vestimenta, sorprendido por aquella decisión.
El Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, le dijo:
“Apártate de mí, Umar.”
(Transmitido por Al-Bujari, de Umar ibn al-Jattab, que Al-láh esté complacido con él, y el relato también aparece en Muslim).
Cuando Umar insistió en su objeción, el Profeta , صلى الله عليه وسلم ,que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Se me ha dado a elegir y he elegido. Si supiera que añadiendo más de setenta veces se le perdonaría, lo haría.”
Esto muestra una extraordinaria clemencia y tolerancia.
El Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, conservaba la grandeza de espíritu y la amplitud de su misericordia. El daño personal que había recibido no lo llevaba a abandonar la justicia ni la sabiduría.
Siervos de Al-láh:
Todas estas situaciones nos muestran un grandioso comportamiento profético:
perdonar cuando se tiene poder, ser justo cuando se está enojado y actuar con sabiduría durante las disputas.
El Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, nunca permitió que la enemistad de alguien hacia él se convirtiera en una puerta hacia la injusticia. Tampoco consideró que hacer el bien fuera una señal de debilidad.
Por el contrario:
su perdón era una fuerza, su justicia era una forma de adoración, y su paciencia era una invitación hacia la verdad.
Al-láh, exaltado sea, dice:
﴾No es lo mismo obrar el bien que obrar el mal. Responde con una buena actitud, y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente.. ﴿
(Corán, 41:34)
¡Oh Al-láh! Concédenos seguir correctamente a Tu Profeta , صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. Haznos de aquellos que saben perdonar, que son justos y pacientes.
¡Oh Al-láh! Bendice y concede la paz a nuestro Profeta Muhammad, a su familia y a todos sus compañeros.
Amén.
