“EL PAPEL DE LA JUVENTUD EN EL VERDADERO DESARROLLO DE UNA NACIÓN”

Alabado sea Al-láh, Señor de los mundos. Atestiguo que no hay divinidad salvo Al-láh, Uno y Único, sin copartícipe, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Su Mensajero.

Prosiguiendo:

Siervos de Al-láh:Al-láh, Glorificado y Exaltado sea, creó al ser humano y lo hizo pasar por etapas en su vida, y mencionó estas etapas en el Noble Corán:

“Al-láh es Quien los crea débiles [en la infancia], luego los fortalece [en la juventud], y finalmente los debilita nuevamente con la vejez. Él crea lo que quiere porque es el Sabio, el Poderoso.”(Corán, 30:54)

En este noble versículo se nos muestran las etapas de la vida del hombre: desde una infancia débil —a la cual Al-láh alivió de responsabilidades— hasta llegar a la etapa más importante: la de la energía, la construcción y el cambio.

Es en esta etapa donde se define el rumbo de las naciones, su crecimiento y prosperidad. Esa etapa es la juventud, la columna vertebral de las sociedades y la constructora del futuro esperanzador, basada en la formación de una personalidad independiente que busca el éxito, la excelencia y el establecimiento de relaciones sociales más allá del ámbito familiar.

Esta etapa de la vida contribuye a alcanzar logros reales y victorias en la edificación de una patria floreciente con las manos sinceras de sus hijos, fieles a su compromiso con Al-láh y con su nación.

Siervos de Al-láh: Los medios de comunicación deben dar visibilidad, respaldo y apoyar a esta franja etaria, pues es el pilar principal sobre el que se sostiene la sociedad.

Por eso, el Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) los mencionó en el hadiz auténtico cuando dijo:

“Siete personas serán protegidas bajo la sombra de Al-láh el día en que no habrá más sombra que la Suya, y entre ellos está:un joven que creció en la adoración de Al-láh”.

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) también nos aconsejó diciendo:

“Aprovecha cinco antes de cinco: tu juventud antes de tu vejez, tu tiempo libre antes de tu ocupación, tu salud antes de tu enfermedad, tu riqueza antes de tu pobreza, y tu vida antes de tu muerte”.

Oh siervos de Al-láh, y en especial ustedes, jóvenes benditos:deben saber que son el sector más importante de esta comunidad, pues constituyen la fuerza activa, capaz de aportar, desarrollarse, mejorar y construir.

Ustedes son la antorcha de la renovación en todos los ámbitos: en la educación, en la economía, en las reformas y en la creatividad. Son el pilar del progreso y los guardianes de los valores y principios. Ustedes son los líderes del futuro y la única fuerza que puede llevar adelante el desarrollo.

Poseen una gran energía y mentes innovadoras, basadas en una fe sana y una religión que ordena buscar el conocimiento, el aprendizaje, la construcción, la estabilidad, y considerar la realidad para transformarla en aquello que beneficia a la gente y al país.

¡Oh gente! El joven musulmán es la piedra angular en la construcción de la nación, y se encuentra en su mejor estado cuando se adhiere a los valores islámicos que fueron enseñados en el Corán y la Sunnah del Profeta.

El Islam insiste en la importancia de invertir en la juventud, proporcionándoles educación, buenos modales y valores religiosos correctos, para que puedan llevar adelante su misión y difundirla en su forma verdadera: con tolerancia, convivencia, conocimiento mutuo, intercambio de necesidades y experiencias.

Asimismo, el fortalecimiento de la identidad religiosa y cultural recae en ustedes, oh jóvenes, portadores de la gran herencia que une a la nación con su historia, sus valores y su fe.

Sobre ustedes está la responsabilidad de transformar, enfocarse y edificar.

Ustedes son la fuerza de la patria con sus nuevas ideas en el progreso y en la tecnología moderna, que contribuyen tanto a la construcción como al engrandecimiento de la nación, para que esta esté a la altura de la vida y de su desarrollo.

Digo estas palabras y pido perdón a Al-láh.

Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con

Su siervo y mensajero Muhammad.