“LECCIONES INSPIRADAS EN LA HÉGIRA (La emigración)”

Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie
con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y
mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles
compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Dice Al-láh, Altísimo sea, en el Sagrado Corán:
“Si no lo socorren [al Mensajero], sepan que Al-láh [no necesita de ustedes, pues ya] lo
auxilió aquella vez que los incrédulos lo expulsaron [de La Meca], cuando estando en la
caverna con su compañero [Abu Bakr], le dijo: “No te entristezcas, pues Al-láh está con
nosotros”. Entonces, Al-láh hizo descender Su sosiego sobre él [Abu Bakr], los socorrió
con un ejército [de ángeles] que ellos no veían, y dispuso que la palabra de los incrédulos
se desvaneciera, y que la palabra de Al-láh sea la que prevalezca. Al-láh es Poderoso,
Sabio.” (Corán, 9:40)
Prosiguiendo:
Amados siervos de Al-láh: Estamos recibiendo en estos días un nuevo año del
calendario hijri (islámico), que nos recuerda un acontecimiento grandioso que
cambió el curso de la historia: la noble Hégira del Profeta, que la paz y las
bendiciones de Al-láh sean con él.
Es un evento universal grandioso, en el que se alternan la noche y el día, y tras
ellos los meses y los años, lo cual es prueba del poder de Al-láh y un
recordatorio de nuestra responsabilidad en esta vida.
Dice Al-láh Altísimo sea, en el Sagrado Corán:
“Él es Quien dispuso la sucesión de la noche y el día para que reflexionen y
Le agradezcan. ” (Corán, 25:62)


Siervos de Al-láh: Este nuevo año de la Hégira no es una ocasión para celebraciones,
festividades ni rituales que no han sido establecidos por la ley islámica. Tengamos en
cuenta que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, sus compañeros y
los piadosos predecesores no celebraban el comienzo del año.
Nuestra religión ha sido perfeccionada, como dijo Al-láh Todopoderoso en el Sagrado
Corán:
“Hoy les he perfeccionado su forma de adoración, he completado Mi gracia sobre ustedes
y he dispuesto que el Islam sea su religión.” (Corán, 5:3)
Por tanto, este momento es una oportunidad para la reflexión y recomenzar, no una
excusa para innovaciones y prácticas sin fundamento. ¡Tengan cuidado!
La Hégira del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, fue un
acontecimiento grandioso. No se trató simplemente de un traslado físico de La Meca a
Medina, sino de una transformación profunda en el camino del mensaje islámico y la
construcción de la comunidad musulmana. Fue una lección ejemplar en sacrificio,
determinación y dependencia de Al-láh.
El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él y sus nobles compañeros
dejaron sus hogares y riquezas, confiando plenamente en Al-láh, tomando todas las
medidas necesarias y sacrificando todo lo que poseían por su fe.
De este hecho histórico y de la biografía correcta del Mensajero de Al-láh podemos extraer
grandes enseñanzas:
➢ La planificación y la preparación: La Hégira fue meticulosamente planificada por el
Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, enseñándonos la importancia
de tomar precauciones y confiar en Al-láh al mismo tiempo.

➢ El sacrificio y la entrega: Los compañeros del Profeta, que Al-láh esté complacido con
todos ellos, sacrificaron sus bienes y su tierra por enaltecer la palabra de Al-láh
y por apoyar al Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.

➢ La hermandad y la construcción social: El Profeta, que la paz y las bendiciones
de Al-láh sean con él, estableció la hermandad entre los emigrantes
(muhayirun) y los auxiliadores (ansar), una hermandad que reflejaba las más
altas expresiones de generosidad y altruismo.
Queridos hermanos: Si bien la Hégira en tiempos del Profeta, que la paz y las
bendiciones de Al-láh sean con él, fue un traslado físico y geográfico, hoy su
significado se amplía a niveles más profundos y abarcativos.
Se trata de una migración espiritual, del alma, del corazón, de la mente y de las
acciones. Es el paso de un estado a uno mejor.

Este estado se manifiesta en:
❖ Abandonar el pecado para cumplir con la obediencia: Alejarse de los pecados y vivir
conforme al mandato de Al-láh.
Como dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:
“El musulmán es aquel del que los demás musulmanes están a salvo de su lengua y su
mano, y el emigrante es quien abandona lo que Al-láh ha prohibido.”
(Sahih al-Bujari, Hadiz no 10)

❖ Abandonar la pereza para lograr la actividad: Dejar el desinterés e indiferencia para
dedicarse al conocimiento, al trabajo y al servicio de la humanidad.

❖ Cambiar del pensamiento negativo al positivo: Abrazar el optimismo, la moderación y
sembrar la esperanza en la sociedad.

❖ Migrar de la división a la unidad: Buscar la armonía, la colaboración en el bien y la
piedad, como lo hizo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él,
hermanando a los emigrantes y a los socorredores entre los musulmanes.

Queridos Hermanos: El nuevo año de la Hégira es una oportunidad para renovarnos.
Que sea un punto de partida para un arrepentimiento sincero, una nueva determinación,
un examen de conciencia y una planificación para el futuro que complazca a Al-láh.
Migramos con nuestros corazones, nuestras acciones y nuestros modales hacia lo que
Al-láh ama y le complace.
Y quizás alguien se pregunte:
¿Cómo podemos alcanzar hoy la recompensa de la Hégira sin haber emigrado
físicamente?
La recompensa de la Hégira no está limitada a quienes se trasladaron
físicamente, especialmente porque el tiempo de la Hégira física ha concluido,
tal como explicó el Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh
sean con él.
Sin embargo, el mérito de la Hégira está disponible para todo aquel que la viva
con su espíritu, su pensamiento y su práctica:
➢ Con perseverancia en el arrepentimiento y la búsqueda sincera del perdón.
➢ Con el afán de alcanzar el conocimiento beneficioso y las buenas obras.

➢ Puliendo el alma y adoptando buenos modales.

➢ Difundiendo el bien e invitando al sendero de Al-láh con sabiduría.

➢ Enfrentando los desafíos con espíritu positivo y determinación.

Hagamos de este nuevo año de la Hégira un verdadero punto de partida para todos
nosotros hacia la realización del objetivo de la Hégira en nuestras vidas, inspirándonos en
las lecciones eternas de ese viaje bendito.

Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.