¿POR QUÉ ESTUDIAMOS LA BIOGRAFÍA
DEL MENSAJERO DE AL-LÁH ﷺ?

Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.

Prosiguiendo:
Dice Al-láh, Altísimo y enaltecido sea :
﴾ En el Mensajero de Al-láh hay un bello ejemplo para quienes tienen esperanza en Al-láh, (anhelan ser recompensados) en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Al-láh.﴿
(Corán, 33: 21)

Siervos de Al-láh: Uno de los conocimientos más importantes al que todo musulmán debe prestar atención, después del Libro de Al-láh, Glorificado y Exaltado sea, es el estudio de la biografía (Sīrah) de Su Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh
sean con él . A través de ella conocemos cómo descendió la revelación sobre la tierra y cómo los versículos del Corán pasaron de ser palabras recitadas a convertirse en una realidad vivida en el hogar, el mercado, la mezquita y todos los
ámbitos de la vida.

A pesar de su enorme importancia, muchos musulmanes consideran la Sīrah como un conjunto de relatos que se mencionan en ocasiones especiales o como historias para contar a los niños antes de dormir. Sin embargo, en realidad constituye uno de los fundamentos para comprender la religión y una fuente indispensable para quien desee saber cómo aplicar el Corán en la vida cotidiana.

¿Cuál es, entonces, la verdadera importancia de este conocimiento? ¿Y por qué Al-láh concedió a Su Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, un nivel tan extraordinario de preservación, documentación y atención a lo largo de los siglos?

Primero:
Conocer al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, es condición para amarlo verdaderamente.
El amor por el Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, no es un simple lema que se repite con la lengua; es uno de los pilares de la fe.
En el hadiz narrado por Anas ibn Málik (que Al-láh esté complacido con él), el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Ninguno de vosotros creerá verdaderamente hasta que yo le sea más amado que su padre, su hijo y toda la humanidad.” (Registrado por Al-Bujari y Muslim).

Pero el amor verdadero no nace del vacío, sino del conocimiento. Nadie ama realmente a quien no conoce; lo que ama es una imagen que uno imagina en la mente y que puede no corresponder con la realidad.
¿Cómo podremos amar al Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, si desconocemos cómo trataba a su familia? ¿Cómo respondía a quienes lo ofendían? ¿Cómo sonreía? ¿Cómo lloraba? ¿Cómo gastaba sus bienes? ¿Cómo juzgaba
entre la gente?

Conocer estos detalles transforma el amor de una simple palabra pronunciada con la lengua en una realidad que habita en el corazón y que luego se manifiesta en las acciones mediante la imitación y el seguimiento.
Por ello, Al-láh relacionó el amor con el seguimiento en un mismo versículo:
«Di: “Si de verdad aman a Al-láh, ¡síganme!, que Al-láh los amará y perdonará sus pecados”. Al-láh es Absolvedor, Misericordioso..»
(Corán, 3:31).

El seguimiento es el fruto del amor, y el conocimiento de la Sīrah es el camino para seguir correctamente al Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.

Segundo:
La Sīrah es la aplicación práctica del Corán y de la Sunnah

Siervos de Al-láh:
Cuando la Madre de los Creyentes, Aisha (que Al-láh esté complacido con ella), fue preguntada acerca del carácter del Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él,,respondió con una frase breve pero inmensa
en significado: “Su carácter era el Corán.”
(Registrado por Muslim).

¿Qué significa esta extraordinaria respuesta?
Significa que la vida del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, no era una serie de relatos separados de la revelación, sino que era el Corán caminando sobre la tierra: comía, trataba con la gente, soportaba las dificultades y perdonaba conforme a las enseñanzas del Libro de Al-láh.

Cuando leemos en el Corán la orden de actuar con justicia, encontramos su aplicación práctica en la manera en que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, juzgaba entre las personas.
Cuando leemos la orden de tener paciencia, la vemos reflejada en su perseverancia frente a los daños y persecuciones que sufrió de su pueblo en La Meca.

Cuando leemos el mandato de cumplir los pactos, lo contemplamos en el Tratado de Al- Hudaibíyah.

Por ello, la Sīrah no es simplemente una narración histórica para entretener; es el Corán explicado a través de la acción antes de ser explicado con las palabras. Mediante los hechos antes de ser explicado con las palabras.
Al-láh, Exaltado sea, dice:
«Lo que les ha transmitido el Mensajero tómenlo, y cuanto les haya prohibido déjenlo.»
(Corán, 59:7).

Tercero: Los musulmanes de toda época necesitan conocer su biografía, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.
Algunos podrían pensar que esta necesidad era exclusiva de la generación de los compañeros o de los estudiantes del conocimiento. Sin embargo, esa idea es equivocada.

Todo musulmán, en cualquier época y lugar, necesita conocer la vida del Profeta , porque las pruebas cambian de forma, las tentaciones se renuevan constantemente, pero la naturaleza humana sigue siendo la misma.
Quien conoce cómo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, soportó el Año de la Tristeza, cuando perdió a su esposa Jadiyah y a su tío Abu Talib casi al mismo tiempo, encuentra consuelo para sus propias desgracias.

Quien conoce cómo trató a su vecino no musulmán encuentra en ello un criterio para relacionarse con quienes lo rodean.
Y quien aprende cómo educó a sus hijos y dirigió su hogar encuentra un modelo sobre el cual construir su propia familia.
Nosotros, siervos de Al-láh, vivimos en una época en la que estamos muy alejados de muchos de los factores que mantenían viva la biografía del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, en la vida cotidiana del musulmán.

Memorizamos con facilidad los detalles de la vida de personajes que no nos benefician ni en esta vida ni en la Otra, mientras ignoramos los aspectos más importantes de la vida de quienes más merecen ser conocidos e imitados: el Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y sus nobles compañeros.

Nuestra necesidad de aprender la Sīrah es, quizá, aún mayor que la de otros, porque -después de la ayuda y el éxito concedidos por Al-láh- ella constituye el puente que conecta a nuestros hijos con su religión.

Siervos de Al-láh:
Por todo ello, si Al-láh quiere, en los próximos sermones abordaremos diversos aspectos de la vida del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, extrayendo de ellos enseñanzas y lecciones que respondan a nuestra realidad actual.
Sin embargo, el sermón por sí solo no es suficiente; apenas ofrece indicaciones generales y no un estudio detallado.
Por ello, me aconsejo a mí mismo y os aconsejo a vosotros dedicar tiempo a la lectura de la biografía profética en fuentes confiables, al estudio de los nobles hadices y al conocimiento de la guía del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él,
en sus palabras y acciones.
Ese es el verdadero camino para conocerlo; y quien lo conoce verdaderamente llegará a amarlo, seguir su ejemplo y alcanzar la complacencia de Al-láh.

Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.