LOS DIEZ DÍAS DE DHUL HIYYAH
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Dice Al-láh, Altísimo sea :
﴾ “Juro por la Aurora, y por las diez noches” ﴿
(Corán, 89: 1-2)
La semana pasada nuestros corazones volaron y dieron vueltas cuando hablamos de las caravanas de peregrinos en la bendita Meca; vivimos juntos los secretos del Hayy y aprendimos de nuestro padre Ibrahim (la paz sea con él) los valores del monoteísmo, la igualdad y el sacrificio de lo más preciado por complacer al Señor de los mundos.
Quizás algunos corazones se entristecieron y algunos ojos derramaron lágrimas de anhelo y nostalgia porque los cuerpos no pudieron unirse a la caravana de los peregrinos.
Pero alégrense, siervos de Al-láh, porque si los peregrinos viajaron hacia Al-láh con sus cuerpos, Al-láh, el Generoso y Rico, nos ha abierto una puerta para viajar hacia Él con nuestros corazones y nuestras obras mientras permanecemos en nuestros hogares. Al-láh nos ha concedido temporadas de bien y nos ha regalado los mejores días del mundo: los diez días de Dhul Hiyyah.
Siervos de Al-láh: sabed que Al-láh abre para Sus siervos temporadas en las que obtiene ganancias quien fue negligente en otros momentos. Estos diez días convierten lo poco en mucho y abren puertas que no se abren en otros tiempos. Son días de un comercio provechoso: quien obre bien en ellos será feliz, y quien los desaproveche se arrepentirá.
¡Oh creyentes! Basta para conocer su nobleza que Al-láh haya jurado por ellos, y el Grandioso solo jura por algo grandioso:
﴾“Juro por la Aurora, y por las diez noches”
(Corán, 89: 1-2)
Y nuestro Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Los mejores días de este mundo son los diez días”
(Relatado por Al-Bazzar y autenticado por Al-Albani).
Y también dijo, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:
“No hay días en los que las obras piadosas sean más amadas por Al-láh que en estos días”
(Relatado por Al-Bujari).
Entonces, ¿cómo puede una persona sensata aceptar que pasen días en los que Al-láh ama las obras buenas y salir de ellos con las manos vacías?
¡Hermanos! El valor no está solo en la abundancia de obras, sino en su corrección y sinceridad. Honrar estos días se logra mediante aquello que Al-láh y Su Mensajero legislaron.
Dice Al-láh, El Altísimo:
﴾“Di: “Si de verdad aman a Al-láh, ¡síganme!, que Al-láh los amará y perdonará sus pecados.”﴿
(Corán, 3: 31)
Pregúntate entonces: ¿mis obras en estos diez días siguen la guía del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él?
Procura que no pase ni un solo día de estos días benditos sin realizar alguna de estas acciones, que pueden convertirse en un plan diario para el creyente.
Quien persevere en ellas saldrá de estos diez días con una ganancia evidente:
➢ Un arrepentimiento sincero cada mañana: comienza tu día con istigfar (pedido de perdón), remordimiento y firme decisión de abandonar el pecado, pues los pecados privan del éxito.
﴾“Pidan perdón a Al-láh por sus pecados, ¡oh, creyentes!, que así alcanzarán el éxito.” ﴿
(Corán, 24: 31)
➢ Takbir y tahlil durante todo el día: mantén tu lengua ocupada con el recuerdo de Al-láh.
El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Aumenten en ellos el tahlil, el takbir y el tahmid”
(Relatado por Ahmad).
➢ Primero tus obligaciones y luego las obras voluntarias: conserva las oraciones en su
tiempo y en congregación para los hombres; luego aumenta cuanto puedas de las
oraciones sunnah, el witr y el duha.
En el hadiz qudsi se menciona:
“Mi siervo no deja de acercarse a Mí mediante obras voluntarias hasta que Yo lo amo”
(Relatado por Al-Bujari).
➢ Ayuna cuanto puedas y no descuides el día de ‘Arafah: ayuna lo que puedas de los primeros nueve días y aprovecha el día de ‘Arafah. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Espero de Al-láh que el ayuno del día de ‘Arafah expíe los pecados del año anterior y del siguiente” (Relatado por Muslim).
➢ Una caridad diaria y buen comportamiento: da caridad aunque sea poco, trata bien a tus padres, a tus familiares y vecinos, y evita dañar a los demás; porque la religión no son solo palabras, sino efectos visibles en los hogares y en las calles.
Cinco obras sencillas que no requieren mucho tiempo, pero que ordenan todo tu día:
arrepentimiento por la mañana, takbir entre las actividades, cumplir las obligaciones en su horario, ayunar lo que se pueda y una caridad diaria aunque sea pequeña.
Y quien haga más, Al-láh es aún más Generoso, Majestuoso y grande.
Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.
