“PENSAR BIEN DE AL-LÁH” 

Alabado sea Al-láh, Señor de los mundos. Atestiguo que no hay divinidad salvo Al-láh, Uno y Único, sin copartícipe, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Su Mensajero. 

Prosiguiendo:

Siervos de Al-láh: Entre los actos de adoración que muchos descuidan en medio de las cargas de esta vida, se encuentra la adoración de tener un pensamiento positivo de Al-láh. Es una adoración mediante la cual el siervo obtiene inmensos beneficios para su religión y su vida mundana, así como también le resulta provechosa tanto en este mundo como en el Más Allá.

El que reflexiona sobre la situación actual de la gente, entiende que ésta se divide en dos grupos:

Unos pocos que lloran por su religión y su comunidad, y por cierto estos siervos son pocos.

Y la mayoría que se preocupa solo por su vida mundana, sus problemas y dificultades, enfrentando cargas y durezas en su subsistencia.

¡Oh siervos de Al-láh! Hablar acerca de pensar bien de Al-láh es oportuno en este tiempo y en este lugar, especialmente cuando la duda y la debilidad de fe han penetrado en los corazones de muchas personas que temen por su  sustento y se preocupan por su futuro: 

“¿Cómo voy a mantener a mi familia? ¿Cómo haré frente a las dificultades?”. 

Y no se dan cuenta de que los decretos están en manos de Al-láh, que la vida y la muerte están en manos de Al-láh. Por eso, ¡ten un pensamiento y una visión positiva de tu Señor!

Al-láh, Altísimo, dijo: “¿Qué opinan del Señor del universo?” (Corán, 37:87)

Es como si Al-láh nos dijera: “¡Oh ser humano! ¿Qué piensas de Mí? ¿Cuál es tu creencia sobre Mí?”.

El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, relató de parte de su Señor, en un hadiz qudsi: 

“Yo soy conforme a la opinión que Mi siervo tenga de Mí, y estoy con él cuando Me recuerda. Si Me recuerda en su interior, Yo lo recuerdo en Mi interior; y si Me recuerda en una reunión, Yo lo recuerdo en una reunión mejor que la suya. Si se acerca a Mí un palmo, Yo Me acerco a él un brazo; y si viene a Mí caminando, Yo voy hacia él corriendo”.

Y en otro hadiz: 

“Yo soy conforme a la opinión que Mi siervo tenga de Mí, que piense de Mí lo que quiera”. 

¡Siervos de Al-láh! Muchos de nosotros quizá no comprendamos plenamente el significado de tener un pensamiento positivo, una buena visión acerca de Al-láh, estas son algunas de ellas:

Es confiar en Él.

Es tener buen tawakkul (encomendarse en Al-láh).

Es aceptar con agrado Sus decretos.

Es someterse a Sus disposiciones.

Es estar tranquilos con Sus acciones y satisfechos con Sus juicios.

Uno de los piadosos dijo:

“Esperar lo mejor de Al-láh significa creer que, si buscas perdón, Él te  perdonará; si te arrepientes, Él aceptará tu arrepentimiento; si Le invocas, responderá a tu súplica. No dudes de lo que hay junto a Al-láh, pues Él es capaz de aliviarte de tus preocupaciones y tristezas”.

Y sabe, hermano querido, que pensar bien en Al-láh es parte esencial del tawhid (unicidad de Al-láh) y de las más importantes obligaciones. 

En un hadiz, el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:

“Tener un buen pensamiento positivo de Al-láh es parte de la mejor adoración”.

Ten presente que Al-láh está conforme a la opinión que tengas de Él. Si piensas bien de Él, obtendrás el bien. Pero hay personas que poseen un pensamiento totalmente pesimista y negativo de Al-láh y esto las llevó a la perdición.

Dice Al-láh, Todopoderoso : 

“Eso que pensaban de su Señor es lo que los ha llevado a la ruina, y ahora son de los perdedores.” (Corán, 41:23)

¡Siervos de Al-láh! Entre los momentos más importantes en los que se debe tener buen pensamiento de Al-láh están las épocas de crisis, calamidades y pruebas. El siervo debe estar convencido de que su Señor es Misericordioso con Sus siervos, que responde al necesitado, alegra al afligido, elimina la angustia, alivia las penas, prolonga la vida, sana al enfermo y enriquece al pobre.

Ciertamente, Al-láh es demasiado Generoso para devolver a Su siervo con las manos vacías. 

Dice Al-láh El Altísimo:

“Aquel que pensaba que Al-láh no lo auxiliaría [al Profeta] en este mundo y en el otro [y se ve ahora decepcionado], que intente llegar al cielo por algún medio y la corte [la ayuda de Al-láh al Profeta], y vea si ese ardid puede acabar con lo que lo enfurece.” (Corán, 22:15)

Y en el hadiz auténtico:

“Que ninguno de vosotros muera sino teniendo un buen pensamiento de Al-láh”.

Con esto concluyo mis palabras, y pido perdón a Al-láh para mí y para vosotros.

Segunda Jutbah

Prosiguiendo:

¡Oh siervos de Al-láh! Esta grandiosa adoración conlleva grandes beneficios y frutos en esta vida y en la otra, entre ellos:

La perfección de la fe y la sumisión, alejando del siervo la incredulidad, la hipocresía y la falsedad. 

Al-láh Todopoderoso dijo: 

… a los hipócritas y las hipócritas, y a los idólatras y las idólatras que pensaban mal de Al-láh, los castigará;” (Corán, 48:6)

Y describió a los hipócritas diciendo: 

“Pensaban de Al-láh lo contrario a la verdad, suposiciones de la época de la ignorancia” (Corán, 3:154)

¡Siervos de Al-láh! Las historias de los profetas y de los justos son el mejor ejemplo en esta adoración:

Abraham (Ibrahim), cuando fue arrojado al fuego, dijo con plena confianza y teniendo un pensamiento positivo en Al-láh: “Al-láh me basta, y Él es el mejor Protector”. 

Entonces Al-láh dijo: “¡Oh fuego! Sé frío y seguridad para Abraham” (Corán, 21:69)

Hagar (Háyar), cuando su esposo la dejó con su hijo Ismael junto a la Casa, le preguntó: “¿Al-láh te ordenó esto?”. Él respondió: “Sí”. Entonces ella dijo: “Entonces, no nos abandonará”.

Jacob (Ya‘qub), pese a la pérdida de su hijo, no desesperó ni perdió la esperanza, sino que pensó bien acerca de su Señor confiando en que lo devolvería.

Moisés (Musa), cuando su pueblo le dijo: “Nos van a alcanzar”, respondió: “¡No! Mi Señor está conmigo y Él me guiará” (Corán, 26:62)

Y nuestro Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, el último y sello de los profetas y mensajeros dijo a su compañero en la cueva: 

“No te entristezcas, pues Al-láh está con nosotros”. Entonces, Al-láh hizo descender Su sosiego sobre él, los socorrió con un ejército [de ángeles] que ellos no veían, ”.  (Corán, 9:40)

Y así son los creyentes, de quienes Al-láh dijo: 

“A ellos les fue dicho: “Los enemigos se han agrupado contra ustedes, no  podrán con ellos”. Pero esto solo les aumentó la fe y dijeron: “Al-láh es suficiente para nosotros, porque Él es el mejor protector” (Corán, 3:173)

¡Oh Al-láh! Concédenos tener un pensamiento positivo acerca de Ti y depositar en Ti nuestra total confianza.

Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con 

Su siervo y mensajero Muhammad.