EL PARAÍSO ESTÁ MÁS CERCA DE LO QUE IMAGINAS

Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Dice Al-láh, Altísimo sea :
﴾ Al-láh quiere para vosotros la facilidad y no quiere para vosotros la dificultad﴿
(Corán, 89: 1-5)

Y también dice:
“Al-láh quiere aceptar vuestro arrepentimiento, mientras que quienes siguen las pasiones quieren que os desviéis enormemente. Al-láh quiere aliviaros, pues el ser humano fue creado débil” ﴿

En medio del ajetreo de la vida y la sucesión de responsabilidades, algunospueden preguntarse:
¿Existe un camino hacia el Paraíso sin un esfuerzo agotador?
¿Es posible alcanzar la complacencia del Misericordioso por una vía sencilla?
¿Cuántos piensan que el camino al Paraíso es difícil y arduo, y creen que las obligaciones religiosas son pesadas?
Reflexionemos nuevamente para descubrir juntos cuán simple es nuestra grandiosa religión.

Primero:
nuestra religión es una religión de facilidad y sencillez Siervos de Al-láh: nuestra noble religión es una religión de facilidad y simplicidad, sin dureza ni complicaciones. Vino para facilitarnos el camino hacia el éxito, no para dificultarlo.
Al-láh, Altísimo dice:
﴾ “Al-láh quiere para vosotros la facilidad y no quiere para vosotros la dificultad”. ﴿
(Corán, 2: 185)


Reflexionen sobre los pilares de esta gran religión:
Un testimonio de unicidad, cinco oraciones, una caridad que purifica la riqueza, el ayuno de un mes y la peregrinación para quien pueda realizarla.
¿Acaso no es esto el máximo de la facilidad y la sencillez?
Incluso los pecados mayores, si los evitamos, habremos recorrido un gran trecho hacia el Paraíso.

Escuchen esta historia narrada por Al-Bujari y Muslim:
Un beduino vino al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y dijo:
“¡Mensajero de Al-láh! Infórmame sobre una acción que, si me aferro a ella, entraré al Paraíso”.

El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, le respondió:
“Adora a Al-láh sin asociarle nada, establece la oración, entrega el zakat y ayuna Ramadán”.
Entonces el beduino dijo:
“Por Aquel en Cuya mano está mi alma, no añadiré nada más”. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: “Habrá triunfado si dice la verdad”.

Segundo: la sencillez de la creencia y la adoración Nuestra religión no exige lo imposible, sino sinceridad y constancia.
Las dos declaraciones de fe son palabras ligeras sobre la lengua, pero pesadas en la balanza; son la llave del Paraíso.
¿Y los actos de adoración diarios? ¡Menos de treinta minutos al día si uno se limita a las obligaciones!
En cuanto al recuerdo de Al-láh, cuántas buenas obras pueden reunirse diciendo:
“Subhan Al-láh, Alhamdulillah, La ilaha illa Al-láh, Al-láhu Akbar”.
¿Y la caridad? Puede ser un dátil, una palabra amable o incluso quitar algo dañino del camino.

Al-láh, Altísimo, dice:
﴾ “Y todo el bien que hagáis, Al-láh lo sabe”. ﴿
(Corán, 2: 197)

Tercero: el Islam y la facilidad en las prohibiciones y obligaciones Si te limitas a evitar los pecados mayores, habrás tomado el camino hacia el Paraíso: no asociar nada a Al-láh, no matar, no cometer fornicación, no robar, no consumir los bienes del huérfano…

El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Ciertamente la religión es facilidad, y nadie intenta extremarse en la religión sin que ésta lo venza”.
(Al-Bujari)

¿Hay en esto complicación? ¿Se nos exige algo superior a nuestra capacidad?
¡No, por Al-láh! Al-láh no carga a ningún alma más allá de lo que puede soportar; Su misericordia precede a Su ira.

Al-láh, Altísimo, dice:
﴾ “Al-láh no exige a nadie por encima de sus posibilidades”. ﴿
(Corán, 2: 286)

Cuarto: mensajes prácticos para los corazones Hermano en la fe, tú que ves en ti mismo muchas faltas: comienza mañana con la oración del fayr y escribe para ti un nuevo comienzo. La puerta del arrepentimiento está abierta y el perdón de Al-láh es inmenso.
El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Las obras más amadas por Al-láh son las constantes, aunque sean pocas”.
(Al-Bujari)

Empieza con poco y persevera en ello; verás la bendición en tu día y en tu sustento, y encontrarás la felicidad que había desaparecido de tu corazón.
Quinto: un programa sencillo para ganar el Paraíso Corregir la creencia y la intención, recordar la otra vida y la brevedad de la existencia, mantener las cinco oraciones, evitar los pecados mayores, honrar
a los padres, decir la verdad, cuidar la lengua, bajar la mirada y ser una persona activa y positiva entre la gente.
Son palabras simples y acciones pequeñas, pero detrás de ellas hay voluntad, determinación y sinceridad. Esa es la base; todo lo demás es bondad y favor adicional.

Hagan que vuestra ecuación de vida sea sencilla:
Obligaciones + evitar los pecados mayores + arrepentimiento × sinceridad = boleto al Paraíso.

Al-láh, Altísimo, dice:
﴾ “Todo el bien que adelantéis para vosotros mismos lo encontraréis ante Al-láh; será mejor y de mayor recompensa. Y pedid perdón a Al-láh; ciertamente Al-láh es Perdonador y Misericordioso”. ﴿
(Corán, 73: 20)

Las puertas del Paraíso no están abiertas solo para los sabios y los grandes adoradores; puede entrar en él una persona por una palabra amable, por misericordia hacia sus padres o por una lágrima de arrepentimiento sincero.
La mayor aspiración de quienes están hoy en las tumbas sería poder realizar dos raka‘at, pronunciar una glorificación o vivir un instante de arrepentimiento.
Y nosotros todavía estamos en el tiempo de las obras, mientras las puertas del cielo siguen abiertas y Al-láh nos llama cada día:
“¿Hay alguien que se arrepienta? ¿Hay alguien que pida perdón?”

Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.