
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Dice Allah, Altísimo sea:
« [Los creyentes] no alcanzarán la piedad auténtica hasta que den [en caridad] lo que más aman. Todo lo que den en caridad Al-láh lo sabe. »
(Corán, 3: 92)
Siervos de Al-láh: en el camino de prepararnos para recibir a este ilustre huésped,el mes de Ramadán, es imprescindible que el musulmán se detenga en varias reflexiones como preparación para Ramadán y con la esperanza de obtener un gran bien del Señor de los siervos.
La reflexión de hoy trata sobre la caridad: es un secreto y tiene un efecto profundo en la vida del musulmán. No es simplemente dar dinero, sino que es un “argumento” —como la describió el Profeta صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, es decir, una prueba veraz de la autenticidad de la fe y de la certeza del siervo en lo que hay junto a Allah.
La verdadera esencia de la caridad en el Islam es que se trata de un comercio rentable con el Creador: purifica las almas y hace crecer los bienes.
Hermanos: la caridad, en el amplio concepto del Islam, no se limita solo a dar dinero, sino que abarca todas las formas de bien y bondad que el musulmán ofrece a otros o a sí mismo.
Tu sonrisa hacia tu hermano es caridad; guiar al extraviado es caridad; retirar un daño del camino es caridad. Incluso cada glorificación (tasbih), alabanza (tahmid) y proclamación de la unicidad (tahlil) que pronuncia tu lengua es una caridad continua en tu balanza.
Esta amplitud abre las puertas del Paraíso a todo musulmán, sea cual sea su situación económica, para que participe en la caravana de los generosos y de quienes se preparan para Ramadán con su esfuerzo, su tiempo y la bondad de su palabra.
De Abu Dharr —que Allah esté complacido con él— dijo: el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh dijo:
«Tu sonrisa hacia el rostro de tu hermano es caridad;ordenar el bien y prohibir el mal es caridad; guiar a un hombre en tierra de extravío es caridad; ayudar al de vista débil es caridad; retirar una piedra, una espina o un hueso del camino es caridad; y verter de tu cubo en el cubo de tu hermano es caridad».
(Sahih al-Yami‘).
Siervos de Allah: la caridad es la fortaleza firme que protege los bienes del musulmán de las calamidades, y es la llave con la que el siervo hace descender la bendición del sustento desde el cielo.
La caridad no disminuye la riqueza; más bien Allah la bendice y la hace crecer.
Entre sus efectos asombrosos está que aleja una mala muerte, repele las desgracias y las aflicciones; incluso es remedio y curación para los cuerpos.
¡Cuántos enfermos a quienes los médicos no pudieron curar y la caridad fue causa de su recuperación, con el permiso de Allah!
Allah auxilia al siervo mientras el siervo auxilie a su hermano.
➢ De Abu Huraira —que Allah esté complacido con él— que el Mensajero de
Allah صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh dijo:
«La caridad no disminuye los bienes».
(Transmitido por Muslim).
➢ Y de Anas ibn Malik —que Allah esté complacido con él— dijo: el Mensajero
de Allah صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él dijo:
«Adelantaos con la caridad, pues la calamidad no supera a la caridad».
(El significado fue recogido por al-Albani en Sahih al-Yami‘).
➢ Y de al-Hasan al-Basri, de forma mursal, que el Mensajero de Allah صلى†الله†عليه†وسلم†, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él dijo:
«Tratad a vuestros enfermos con la caridad».
(Considerado bueno por al-Albani en Sahih al-Yami‘).
Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.
