
«Y ESTAMOS MÁS CERCA DE ÉL QUE SU VENA YUGULAR.»
AL-LÁH ESTÁ CERCA DE TI, ¿PERO TÚ ESTÁS CERCA DE ÉL?
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Dice Al-láh, Altísimo sea, en Su Revelación perfecta:
«Y ciertamente he ordenado a quienes recibieron el Libro anteriormente, y también a ustedes, tener temor de Al-láh. »
(Corán, 4:131)
Siervos de Al-láh,
ya ha transcurrido la mitad de este mes vuestro; ¡Bienaventurado quien aprovechó las horas y los minutos en la obediencia a Al-láh! ¡Y bienaventurado quien saboreó la dulzura de la cercanía y tuvo paciencia ante el cansancio del ayuno y el esfuerzo de la oración nocturna! Y quien haya descuidado lo que pasó o haya sido vencido por la negligencia, el campo de la carrera aún sigue abierto; lo que cuenta son los finales. Así que recuperen lo perdido y reordenen sus asuntos con Al-láh y con Su creación, pues Ramadán es una oportunidad para corregir lo que se ha corrompido de nuestras situaciones.
Hermanos: cuando se menciona Ramadán, se menciona la cercanía a Al-láh, Su vigilancia, la súplica a Él. Y nuestra charla de hoy trata sobre este gran significado de los significados de la fe, una verdad sublime que debemos sentir en nuestras vidas, y que se resume en una sola frase:
“Él está cerca de ti, ¿pero tú estás cerca de Él?”
Al-láh, Glorificado sea, está cerca de Sus siervos: conoce sus secretos y confidencias,
escucha sus súplicas y les responde. Así lo dijo en Su Libro claro, en el contexto del ayuno:
«Y cuando Mis siervos te pregunten por Mí [¡Oh, Muhámmad!, diles] que estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. ».
(Corán, 2:186)
Pero, queridos hermanos, la cercanía a Al-láh no significa solo que Él esté cerca de nosotros, sino que también nosotros estemos cerca de Él: que nuestros corazones estén ligados a l, que nuestras obras sean sinceras por Su causa, y que busquemos acercarnos a Él por todos los medios que Él ama y con los que se complace.
Hermanos: Al-láh, Glorificado sea, está cerca de nosotros con Su conocimiento, cerca con Su misericordia, cerca con Su gentileza y Su cuidado.
Dijo el Altísimo:
«Ciertamente creé al ser humano y sé lo que su ego le susurra. Estoy más cerca de él que su propia vena yugular.».
(Corán, 50:16)
Esta cercanía divina infunde tranquilidad en los corazones de los creyentes, porque significa que Al-láh está con nosotros en cada momento: nos escucha cuando Lo invocamos, conoce nuestras circunstancias y preocupaciones, y ve nuestras obras y lo que ocultamos.
Pero la pregunta que debemos hacernos es:
¿Estamos nosotros cerca de Al-láh como Él está cerca de nosotros?
¿Buscamos acercarnos a Él?
¿Practicamos las causas que nos hacen estar cerca de Él?
Siervos de Al-láh: los medios para acercarse a Al-láh son muchos, y Al-láh,
Glorificado sea, los ha aclarado en Su Noble Libro, y el Profeta صلى الله عليه وسلم, que la paz
y las bendiciones de Al-láh sean con él, los explicó en su Sunnah. Entre los más importantes se encuentran:
- Cumplir con las obligaciones
Dijo el Profeta صلى الله عليه وسلم, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, en el hadiz qudsí:
“Mi siervo no se acerca a Mí con nada más amado por Mí que aquello que le he hecho obligatorio”.
Las obligaciones son la base sobre la cual el siervo construye su relación con su señor: la oración, el zakat, el ayuno, la peregrinación, la bondad con los padres y otras bligaciones
son lo primero que se le exige al siervo para estar cerca de Al-láh.
- Abundar en las obras voluntarias
El Profeta صلى الله عليه وسلم, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, completó el hadiz qudsí diciendo:
“Y Mi siervo no cesa de acercarse a Mí mediante las obras voluntarias hasta que Yo lo amo”.
Las obras voluntarias hacen que el siervo esté más cerca de Al-láh y aumentan el amor de Al-láh por él, como las oraciones supere rogatorias, la oración nocturna, la caridad, el ayuno voluntario y otras buenas obras.
- La súplica (du‘á)
La súplica es el vínculo del siervo con su Señor y uno de los medios más grandes de
cercanía a Al-láh.
Dijo el Altísimo:
«Invocadme y os responderé».
La súplica no es solo pedir necesidades, sino expresar la dependencia del siervo de su
Señor y reconocer su debilidad y su necesidad de Al-láh.
El Profeta صلى الله عليه وسلم, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“La súplica es la adoración”.
- El recuerdo de Al-láh (dhikr)
Dijo Al-láh, Altísimo:
«Recordadme y Yo os recordaré».
El recuerdo de Al-láh es la vida de los corazones y un gran medio para acercarse a Él.
Quien recuerda mucho a Al-láh siente Su cercanía y encuentra tranquilidad en su corazón, como dijo el Altísimo:
«¿Acaso no es con el recuerdo de Al-láh que se sosiegan los corazones?».
(Corán, 13:28) - La lectura del Corán
El Corán es la Palabra de Al-láh; quien lo lee y reflexiona sobre él siente la cercanía de
Al-láh.
Dijo el Profeta, صلى الله عليه وسلم , que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:
“Lean el Corán, pues vendrá como intercesor para sus compañeros el Día de la Resurrección”.
El Corán ilumina el camino, guía al sendero recto y acerca al siervo a su Señor. Siervos de Al-láh: hay un asunto que reúne todos los medios de cercanía a Al-láh que hemos mencionado, y es la oración, pues ella es la llave de la cercanía a Al-láh. La oración, siervos de Al-láh, es el medio más grandioso para acercarse a Al-láh, ya que reúne la súplica, el recuerdo y la recitación del Corán.
Dijo el Profeta صلى الله عليه وسلم, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:
“Lo más cercano que está el siervo de su Señor es cuando está postrado; así que abunden en la súplica”.
En la oración, el musulmán encuentra descanso psicológico, serenidad del corazón y cercanía con su Señor. Por ello, debemos cuidar nuestras oraciones y realizarlas con humildad y sinceridad.
Ramadán: una oportunidad para acercarse a Al-láh.
Hermanos: estamos en el mes de Ramadán, el mes de las obediencias y de la cercanía.
Ramadán es una gran oportunidad para corregir nuestra relación con Al-láh y acercarnos a Él mediante la oración, la súplica, el recuerdo y la lectura del Corán.
Ramadán es una escuela que nos enseña cómo estar cerca de Al-láh y cómo vivir nuestras vidas en Su obediencia y complacencia.
Siervos de Al-láh: entre las señales de la cercanía a Al-láh se encuentran:
La tranquilidad interior: quien está cerca de Al-láh siente descanso y serenidad en su corazón.
La inclinación hacia las obediencias: la cercanía a Al-láh hace que el siervo ame la adoración y se esmerme en cumplirla.
El alejamiento de los pecados: una de las señales de la cercanía a Al-láh es que el siervo se aparta de los pecados y las desobediencias.
La sensación de la compañía de Al-láh: quien está cerca de Al-láh siente que no está solo, sino que Al-láh está con él en todo momento.
Pedimos a Al-láh que nos haga de Sus siervos cercanos, que nos conceda la dulzura de la fe, y que nos ayude a obedecerle, recordarle, agradecerle y adorarle de la mejor manera.
Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.
