Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.

Prosiguiendo:

Dice Allah, Altísimo sea, en Su Libro revelado::

«Y cuando Mis siervos te pregunten por Mí, ciertamente Yo estoy cerca.Respondo a la súplica del que suplica cuando Me invoca.Que respondan, pues, a Mí y crean en Mí, para que estén bien guiados. »
(Corán, 2: 186)

Siervos de Al-láh: Hoy nos detenemos en nuestra segunda reflexión para prepararnos a recibir el mes de Ramadán mediante el acto de adoración de la súplica. Y quizá alguien pregunte: ¿por qué el versículo de la súplica se encuentra intercalado entre los versículos del ayuno?

El imán Ibn Kazir (que Al-láh tenga misericordia de él) dijo: «En la mención que hace Al-láh de este versículo que incita a la súplica,ubicado entre las normas del ayuno, hay una orientación a esforzarse en la súplica al completar el número de días, e incluso en cada momento de la ruptura del ayuno».

Primero: la realidad de la súplica y sus tipos

¡Siervos de Al-láh! Sepan que la súplica no es solo pedir necesidades mundanales, sino que es la esencia misma de la adoración.

Dijo el Profetaصلى الله عليه وسلم que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:

“La súplica es adoración” (Sunan at-Tirmidhi, autenticado por al-Albani).

Los sabios han explicado que la súplica es de dos tipos:

  1. Súplica de adoración: consiste en que el siervo permanezca en obediencia constante; tu ayuno es súplica, tu oración es súplica y tu caridad es súplica, porque con tus actos buscas la aceptación de Al-láh con el lenguaje de las obras.
  2. Súplica de petición: es cuando el siervo pide a su Señor la obtención de un bien o el alejamiento de un mal, como decir: “¡Oh Al-láh, perdóname!” o “¡Oh Al-láh, permíteme alcanzar Ramadán!”.

Al-láh ha prometido responder a quien combine ambas: responder a Al-láh con las

obras (súplica de adoración) y pedirle sus necesidades (súplica de petición).

Dice el Altísimo:
«Que respondan, pues, a Mí y crean en Mí».

Segundo: la certeza, tener un pensamiento positivo sobre Al-láh y la amplitud de Sus tesoros.Al-láh (Glorificado y Exaltado) es pudoroso y generoso; “Se avergüenza de que un hombre levante hacia Él sus manosy las devuelva vacías y decepcionadas”

(Sunan Abi Dawud, autenticado por al-Albani).

Sus tesoros no se agotan. Dice Al-láh en el hadiz qudsi:

“¡Oh, siervos Míos! Si los primeros y los últimos de vosotros… se reunieran en un mismo lugar y Me pidieran, y Yo concediera a cada persona lo que pidió, ello no disminuiría de lo que hay junto a Mí sino como disminuye una aguja cuando se introduce en el mar”
(Sahih Muslim).

Por ello, suplicad a Al-láh con la certeza de la respuesta, pues Al-láh no responde a un corazón distraído y negligente.

Tercero: las normas de etiqueta de la súplica (las llaves de la aceptación)

Para que se te abra la puerta del cielo, compórtate conforme a lo que nos enseñó el Mensajero de Al-láhصلى الله عليه وسلم,que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:

Sinceridad y unicidad (tawhid): tener la certeza de que solo Al-láh es el Poderoso. Dice el Altísimo:
«Invocad a Al-láh con una religión sincera para Él».

Alabanza y salutación al Profeta: comienza alabando a Al-láh y exaltándolo con Sus bellos nombres, luego envía salutaciones al Profeta صلى الله عليه وسلم, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y luego suplica pidiéndole todo lo que necesitas.

No apresurarse: dijo el Profeta صلى†الله†عليه†وسلم†, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:

La súplica de ustedes será respondida mientras no se apresuren diciendo:
“Supliqué y no se me respondió” (Sahih al-Bujari).

Cuarto: aprovechar los momentos de respuesta en Ramadán Nos acercamos a una temporada en la que se abren las puertas del cielo; aprovechen lo siguiente:

El último tercio de la noche: cuando nuestro Señor desciende y dice:
“¿Quién Me invoca para que Yo le responda?”
(Sahih al-Bujārī).

. Durante la postración (suyud):
“El momento en el que el siervo se acerca más a su Señor es cuando está prosternado, incrementen las súplicas.”
(Sahih Muslim).

Entre el adhan y la iqamah: dijo el Profetaصلى الله عليه وسلم,que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él:
“La súplica no es rechazada entre el adhan y la iqamah”
(Sunan at-Tirmidhi, autenticado por al-Albani).

Al momento de romper el ayuno: dijo el Mensajero de Al-láhصلى الله عليه وسلم,que la paz y

las bendiciones de Al-láh sean con él:
“Tres personas cuyas súplicas no son rechazadas:el ayunante hasta que rompe su ayuno…”
(Sunan at-Tirmidhi, autenticado por al-Albani).

Quinto: ¿por qué podría retrasarse la respuesta?

Puede que el siervo suplique y no vea un efecto inmediato, y aquí tambalean algunos, excepto a quien Al-láh afirma.

Sepan ¡Oh siervos de Al-láh!, que Al-láh elige para ustedes con Su conocimiento y no según sus deseos.

Dijo el Profetaصلى الله عليه وسلم,que la paz y la misericordia de Al-láh sean con él:

“No hay musulmán que suplique a Al-láh con una súplica en la que no haya pecado en ella, ni ruptura de lazos familiares, sin que Al-láh le conceda una estos tres asuntos: o bien se le concede pronto lo que pidió, o se le reserva para la Otra Vida, o se aparta de él un mal”
(Musnad Aḥmad, autenticado por al-Albani).

Por lo tanto hermanos, sus súplicas son ganancias en todas las situaciones. No dejes de llamar a la puerta, pues está a punto de abrirse.

Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad