
“Y ESCRIBIMOS LO QUE HAN ADELANTADO Y LAS HUELLAS QUE DEJARON… LA VIDA DESPUÉS DE LA VIDA”
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Siervos de Al-láh, Al-láh Altísimo, dice:
«En verdad, Nosotros damos vida a los muertos y registramos lo que han adelantado y las huellas que dejaron; y de todas las cosas llevamos un registro claro.» (Corán, Corán, 36:12)
Este grandioso versículo abre para el siervo la puerta de una profunda reflexión sobre la realidad de su existencia. Lo coloca frente a dos escenas:
- La escena de esta vida en la que se encuentra actualmente, en la cual realiza obras.
- Y la escena después de la muerte, donde permanecen sus huellas de todo lo que hizo, hablando y testificando en su registro, ya sea a su favor o en su contra.
Los exegetas explican que “lo que han adelantado” incluye las obras que la persona realizó directamente en vida: oración, ayuno, caridad o pecado.
Y que “las huellas que dejaron” son las consecuencias de esas obras después de su muerte: una buena o mala práctica que dejó, un conocimiento transmitido, un hijo, una obra de caridad, e incluso los pasos que caminó hacia actos de obediencia.
El versículo abarca tanto la obra directa como el impacto prolongado en el tiempo.
La afirmación “En verdad, Nosotros…” indica la grandeza del Señorío de Al-láh y que Él es Único en dar vida, registrar y enumerar todo; nada escapa a Su conocimiento.
Las “huellas” tienen dos significados principales según los eruditos:
1. Las huellas de los pasos hacia la obediencia
Se mencionó en la causa de revelación que la tribu de Bani Salama quiso mudarse cerca de la mezquita. Al-láh reveló este versículo, y el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“¡Oh Bani Salama! Permaneced en vuestras casas, que se registran vuestras huellas. Permaneced en vuestras casas, que se registran vuestras huellas.”
(Relatado por Muslim)
2. El legado que la persona deja tras su muerte
Este significado hace comprender que la muerte no es el final de la historia, sino el inicio de la cosecha de lo sembrado en los corazones de las personas y en la realidad.
El Mensaje Profético detalla cómo Al-láh registra las huellas después de la desaparición de los cuerpos.
En el hadiz auténtico de Abu Hurayra, el Mensajero de Al-láh, que la
paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Cuando el ser humano muere, sus obras se interrumpen, excepto por tres: una caridad continua, un conocimiento útil del que se beneficie la gente, o un hijo piadoso que ruegue por él.” (Relatado por Muslim)
Siervos de Al-láh: Al-láh reunió en el versículo “lo que adelantaron y las huellas que dejaron” para que el siervo entienda que su responsabilidad no se limita a su cuerpo; su responsabilidad religiosa se extiende a lo que causa e impacta en la gente después de él.
¡Oh hermanos!: las puertas de las “huellas” son muy amplias. Detengámonos en las más importantes según los textos:
Primero: La caridad continua (sadaqa yāriya)
Es una escuela de permanencia: el cuerpo está en la tumba, pero las buenas obras fluyen sin detenerse.
Entre sus formas antiguas y modernas están:
- la construcción de mezquitas,
- centros de conocimiento,
- el patrocinio de estudiantes,
- pozos de agua,
- la reparación de escuelas,
- la provisión de equipos médicos para hospitales o enfermos,
- sillas de ruedas y ayudas para personas con discapacidad, etc.
Uzman bin Affan, que Al-lah esté complacido con él, narró que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Quien construya una mezquita para Al-láh, Al-láh le construirá una igual en el Paraíso.”
(Relatado por Muslim)
Segundo: El conocimiento beneficioso
Es la herencia de la profecía.
No creas que esto es exclusivo de los grandes eruditos; todo musulmán
tiene una parte.
- Quien enseñe a un niño la Fātiḥa y el niño rece con ella toda su vida, tiene su recompensa.
- Quien difunda un video auténtico y útil, o regale un libro beneficioso, o diseñe una aplicación que sirva a la religión…
Miren a los imames del hadiz como Bujari y Muslim: han pasado siglos desde su muerte, y sus nombres aún resuenan en cada círculo de conocimiento.
Esas son las huellas que no mueren.
Tercero: El hijo virtuoso
Es la verdadera inversión del ser humano.
Educar a los hijos no es solo alimentar y vestir; es construir un legado.
- Cada tasbīḥa que tu hijo pronuncia porque lo educaste en la piedad, está en tu balanza.
- Cada súplica: “Señor mío, perdóname a mí y a mis padres” te eleva grados en el Paraíso.
La rectitud de los padres es la base: sé recto para que tus hijos te imiten.
Siervos de Al-láh: Así como el versículo es una buena noticia para los que hacen el bien, también es una advertencia para los corruptores.
Al-láh dice: “Y escribimos lo que adelantaron y sus huellas…”
Esto incluye las huellas de todo lo malo y dañino.
En un hadiz auténtico, Yarir ibn Abd Al-láh narró que el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo:
“Quien establezca una mala práctica en el Islam, cargará con su pecado y con el pecado de quienes la practiquen después de él, sin que eso disminuya sus pecados.”
(Relatado por Muslim)
Tengan cuidado y estén advertidos siervos de Al-láh:
con difundir una innovación que divida a la ummah, con promover una indecencia en redes sociales, con instaurar opresiones en la familia o la sociedad…
Puede que esas personas ya hayan muerto, pero el contador de sus pecados no se detiene mientras su huella permanezca.
¡Oh hermanos! Al-láh concluyó el versículo diciendo:
“Y de todas las cosas llevamos un registro claro.”
Recordándonos que cada movimiento, cada intención, cada palabra y cada huella —pequeña o grande— está registrada en la Tabla Protegida y en el Registro de las Obras que no se extravía ni olvida.
Así que tú, que anhelas la salvación:
Mira qué estás dejando detrás de ti.
¿Dejas un conocimiento que se difunde, una caridad continua, un hijo que ruega por ti? ¿O dejas algo distinto?
Haz de tu vida una dedicación para Al-láh.
Planifica desde ahora tu proyecto para el Más Allá.
La vida es corta, las huellas son largas y Al-láh es Quien juzga con verdad.
¡Oh Al-láh, haznos de aquellos cuya vida es larga, cuyas obras son buenas y cuyas huellas rectas permanecen testificando a su favor y no en su contra!.
Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.
