
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Dice Allah, Altísimo sea, en Su Libro revelado::
«Juro por el tiempo que los seres humanos están en la perdición, excepto aquellos que crean, obren rectamente, y se aconsejen mutuamente con la verdad y con la paciencia [ante las adversidades].»
(Corán, Sura Al-‘Asr)
Siervos de Al-láh: El eje en torno al cual gira la vida del creyente y su capital principal —que no posee otro— es el tiempo. Al recibir el mes de Ramadán no recibimos solo días de ayuno, sino un recipiente temporal noble. Pierde quien deja pasar sus horas en la distracción, y gana quien comprende cómo llenar su tiempo con las prioridades que complacen al Señor de la tierra y de los cielos.
El primer paso para edificar el tiempo es sentir su valor, pues cada instante que pasa es una parte de tu vida que no regresará. El Profeta صلى الله عليه وسلم nos advirtió que muchas personas desperdician esta riqueza.
Ibn ‘Abbás (que Al-láh esté complacido con ambos) narró que el Mensajero de Al-láh صلى الله عليه وسلم
dijo:
«Hay dos bendiciones respecto de las cuales muchas personas están engañadas:
la salud y el tiempo libre».
(Registrado por Al-Bujari)
El tiempo en Ramadán es más valioso que el oro. El creyente es consciente de su tiempo y sabe que los alientos están contados, como dijo Al-Hasan Al-Basri, que Al-láh tenga Misericordia de él:
«¡Oh hijo de Adán! No eres sino días; cada vez que se va un día, se va una parte de ti».
Por ello, es obligatorio recuperar lo perdido aprovechando lo que está por venir.
Ibn ‘Abbás (que Al-láh esté complacido con ambos) narró que el Mensajero de Al-láh صلى الله عليه وسلم
dijo:
«Aprovecha cinco antes de cinco: tu tiempo libre antes de estar ocupado, tu vida antes de tu muerte…».
(Registrado por Al-Hákim y considerado auténtico por Al-Albani)
Siervos de Al-láh: el objetivo no es solo ocupar el tiempo y llenarlo, sino ocuparlo con lo que es más prioritario y más amado por Al-láh. Por ello, la jurisprudencia de las prioridades en Ramadán exige anteponer las obligaciones a las obras voluntarias y la rectificación del interior a la mera apariencia exterior.
Abu Huraira (que Al-láh esté complacido con él) narró que el Mensajero de Al-láh صلى الله عليه وسلم dijo:
«Al-láh dijo: “Quien sea enemigo de un aliado Mío, Yo le declaro la guerra; y Mi siervo no se acerca a Mí con nada más amado para Mí que aquello que le he impuesto”»
(Registrado por Al-Bujari)
Así, en Ramadán se prioriza:
➢ La prioridad de las obligaciones: el tiempo de la oración obligatoria, la benevolencia con los padres y el cumplimiento de los derechos es más importante que aumentar las rak‘at de oraciones voluntarias.
➢ La prioridad de preservar los miembros: una hora que dedicas a guardar tu lengua de la calumnia es más amada por Al-láh que una hora de recuerdo verbal mientras se calumnia a la gente.
Abu Huraira (que Al-láh esté complacido con él) narró que el Mensajero de Al-láh صلى الله عليه وسلم dijo:
«Quien no abandone la mentira y actuar conforme a ella, Al-láh no tiene necesidad de que deje su comida y su bebida».
(Registrado por Al-Bujari)
Hermanos: cuando el valor del tiempo y la comprensión de las prioridades se afianzan en el corazón, el creyente se lanza a llenar cada instante con una adoración acorde a él.
Ramadán es un mes en el que se multiplican los caminos de cercanía a Al-láh.
Ramadán es el tiempo más apropiado y bendito para renovar el vínculo con el Corán.
Dice Al-láh Todopoderoso:
«El mes de Ramadán en el que fue revelado el Corán».
(Corán, 2: 185)
Haz de tu noche y tu día momentos de recitación y reflexión, pues es la mejor inversión del tiempo.
Procura, hermano, aprovechar la noche con la oración del tarawih.
Abu Huraira (que Al-láh esté complacido con él) narró que el Mensajero de Al-láh صلى الله عليه وسلم dijo:
«Quien rece durante Ramadán con fe y buscando la recompensa, le serán perdonados sus pecados anteriores».
(Registrado por Al-Bujari y Muslim)
Llena el tiempo restante después de la oración y el Corán con el recuerdo (dhikr) y la súplica (du‘a), y no dejes pasar ningún momento sin recuerdo, especialmente en los tiempos de respuesta. An-Nu‘mán ibn Bashir (que Al-láh esté complacido con él) narró que el Mensajero de Al-láh صلى الله عليه وسلم dijo:
«La súplica es la adoración».
(Registrado por At-Tirmidhi y considerado auténtico por Al-Albani)
Reserva también un espacio para la caridad, atendiendo las necesidades de la gente, facilitando sus asuntos, ayudando a tu familia y ocupándote de sus responsabilidades.
Ibn ‘Umar (que Al-láh esté complacido con ambos) narró que el Mensajero de Al-láh صلى الله عليه وسلم
dijo:
«Las personas más amadas por Al-láh son las que más benefician a la gente».
(Registrado por At-Tabarani y considerado auténtico por Al-Albani)
Siervos de Al-láh: cuidado con los “ladrones del tiempo” que les roban el deleite de la cercanía a Al-láh en este mes:
❖ Las redes sociales y las pantallas: son los mayores ladrones; roban las horas del suhur y las previas al iftar en charlas vanas y en seguir noticias que no benefician.
❖ La charla inútil y la calumnia: el ayuno es una escuela de disciplina; no te dejes arrastrar por los males de la lengua ni hables con palabras que enfaden al Misericordioso
❖ La excesiva mezcla con la gente sin beneficio: haz de este mes algo exclusivo para Al-láh, alejándote de la gente salvo de un amigo virtuoso o un familiar que te guíe hacia el bien y te anime a él.
¡Oh Al-láh! Permítenos alcanzar Ramadán estando Tú complacido con nosotros.
Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con
Su siervo y mensajero Muhammad.
