
EL MES DE RAYAB: SU VIRTUD Y SU IMPORTANCIA EN EL ISLAM
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, Único sin asociados, atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-láh y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, Señor nuestro bendice a nuestro Profeta Muhammad, su familia, sus nobles compañeros y a todos sus seguidores hasta el día del Juicio Final.
Prosiguiendo:
Siervos de Al-láh: Al-láh se ha singularizado de manera exclusiva en la creación, el mandato, el orden, la administración, la sabiduría, el conocimiento y el juicio.
Dice Al-láh el Altísimo :
«Tu Señor es Quien crea y elige hacer lo que quiere, y la elección que Él hace no se somete a la opinión de nadie. ¡Glorificado sea Al-láh! Está por encima de lo que Le asocian.»
(Corán, 28:68)
Su elección —Glorificado y Exaltado sea— y Su decreto evidencian Su perfección, majestad, sabiduría, conocimiento y poder. Él se singulariza en escoger y distinguir a quien quiere, ya sea entre personas, mandatos, lugares o tiempos.
Entre Su grandiosa elección —Glorificado sea— están los meses sagrados que mencionó en el Corán:
« El número de meses para Al-láh es doce, porque así Él lo decretó el día que creó los cielos y la Tierra. De ellos, cuatro son sagrados. Así es en la religión verdadera. No obren en contra de ustedes mismos durante estos meses.» (Corán, 9: 36)
Los meses sagrados son: Rayab, Dhul-Qa‘dah, Dhul-Hiyyah y Muhárram. Al-láh —Altísimo sea— los distinguió y prohibió en ellos la injusticia por el honor y la elevada posición que poseen.
¡Oh musulmanes!: Ciertamente hemos entrado en el mes de Rayab, uno de estos cuatro meses sagrados. En los dos Sahih se narra de Abu Baker —que Al-láh esté complacido con él— que el Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— pronunció un sermón en la Peregrinación de Despedida y dijo:
“Ciertamente, el tiempo ha vuelto a ser como era el día en que Al-láh creó los cielos y la tierra. El año tiene doce meses, de los cuales cuatro son sagrados: tres consecutivos: Dhul-Qa‘dah, Dhul-Hiyyah y Muhárram; y Rayab de Mudar, que está entre Yumada y Sha‘bán”.
Así que tengan mucho cuidado de no ser injustos con ustedes mismos en este mes mediante innovaciones y extravíos, injusticia y agresión, enfrentamientos, engaño y mentira, calumnia y difamación, envidia y rencor; pues Al-láh —Glorificado y Exaltado sea— les ha amonestado y prohibido todo ello.
Este mes no posee una virtud especial ni actos de adoración adicionales respecto a otros meses.
Dice Ibn Hayar —que Al-láh tenga misericordia de él—:
“No se ha transmitido ningún hadiz auténtico que sirva como prueba acerca de la virtud del mes de Rayab, ni sobre su ayuno, ni sobre el ayuno de algún día específico de él, ni sobre la vigilia de una noche determinada en él”.
Siervos de Al-láh: En este mes se difunden algunas prácticas innovadas, por lo que es necesario advertir sobre ellas para que el musulmán las evite y prevenga a sus hermanos de caer en ellas.
Entre ellas:
- Primero: Especificar Rayab con el ayuno. Los eruditos han afirmado que esto es una innovación sin fundamento en nuestra religión.
Dijo Ibn Taymiyyah —que Al-láh tenga misericordia de él—:
“Exaltar el mes de Rayab es una de las innovaciones que deben evitarse; y convertir el mes de Rayab en una temporada especial, distinguiéndolo con el ayuno, es algo reprobable según el Imán Ahmad —que Al-láh tenga misericordia de él— y otros”. - Segundo: La celebración por parte de algunos musulmanes de la noche del Viaje Nocturno y la Ascensión (Al-Isrá wa-l-Mi‘ráy), en la noche del veintisiete de Rayab, considerando que el Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— fue llevado en esa noche. Lo correcto es que no se ha establecido nada auténtico al respecto.
- Tercero: Entre las innovaciones sin fundamento están la oración de Ar-Ragha’ib, así como especificar la ‘Umrah en Rayab.
Aprovechemos estos días benditos evitando los pecados y las desobediencias, pues Al-láh —Altísimo sea— ordenó diciendo:
«No obren en contra de ustedes mismos durante estos meses.» (Corán, 9: 36)
Dijo Qatádah: “Ciertamente, la injusticia en los meses sagrados es un pecado y una carga mayores que la injusticia fuera de ellos, aunque la injusticia en toda circunstancia es grave”.
Asimismo, aprovechemos estos días con abundantes actos generales de obediencia a los que nos ha llamado nuestra religión, entre ellos:
El arrepentimiento sincero:
Dice Al-láh el Altísimo:
«Pidan perdón a Al-láh por sus pecados, ¡oh, creyentes!, que así alcanzarán el éxito.» (Corán, 24:31)
Incrementar el pedido de perdón y el recuerdo de Al-láh:
El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— pedía perdón a Al-láh más de setenta veces al día.
Cumplir las oraciones en sus tiempos:
Dice Al-láh el Altísimo:
«Ciertamente la oración ha sido prescrita a los creyentes para ser realizada en horarios específicos.» (Corán:4:103)
El mes de Rayab nos recuerda el favor y la misericordia de Al-láh, y nos recuerda que la vida es corta y que debemos aprovechar nuestro tiempo en la obediencia a Al-láh.
Apartémonos de la negligencia, esforcémonos por corregirnos a nosotros mismos y a nuestras familias, e incrementemos las súplicas para que Al-láh nos permita alcanzar el mes de Ramadán.
